El móvil se ha lavado en la lavadora: qué hacer ahora
Que el móvil se haya colado en el bolsillo de un pantalón y haya acabado dando vueltas en la lavadora es de los sustos más grandes que puede dar un teléfono. No es solo agua: ha habido detergente, temperatura y un centrifugado entero empujando la humedad hacia cada rincón, así que conviene tomárselo en serio, pero sin agobiarse.
La buena noticia es que muchos móviles sobreviven a un lavado completo si a partir de ahora se hace todo en el orden correcto y con paciencia. Nada de encenderlo para comprobar si va, nada de prisas: los próximos minutos y las próximas horas son los que de verdad marcan la diferencia.
Por qué un lavado completo es distinto de una caída al agua
Un chapuzón rápido, como caerse en el lavabo, suele ser cosa de segundos. Un ciclo de lavadora es otra historia: el móvil pasa varios minutos rodeado de agua caliente y detergente, y luego viene el centrifugado, que actúa casi como una bomba empujando esa mezcla hacia el altavoz, el micrófono, los puertos y las juntas internas.
Eso no significa que esté perdido, pero sí que hay que ser especialmente cuidadoso con los siguientes pasos, porque el margen de error es menor que con un simple salpicón.
Los primeros minutos: qué hacer nada más sacarlo
Lo primero es resistir la tentación de comprobar si funciona. No lo enciendas ni pulses ningún botón todavía. Si en el momento del susto la pantalla seguía encendida, apágalo tú mismo cuanto antes en vez de esperar a que se apague solo.
- Retira la funda y cualquier accesorio que pueda retener humedad pegada al cuerpo del teléfono
- Saca la bandeja de la tarjeta SIM para liberar ese hueco y facilitar que salga el agua
- Pasa por fuera un paño limpio apenas humedecido para retirar el jabón, sin insistir sobre altavoces o puertos
- Sécalo después con un paño absorbente hasta dejarlo sin humedad visible por fuera
El secado paciente: horas de aire, no prisa
Después de un lavado completo el secado tiene que ser largo. Deja el móvil apagado, tumbado o de pie en un lugar seco y bien ventilado, y dale muchas horas, idealmente toda una noche o más si puedes esperar.
Si tienes bolsitas de gel de sílice a mano, colócalas alrededor del teléfono en un recipiente o bolsa, ayudan a absorber la humedad ambiental sin ningún riesgo para el aparato.
Cómo usar el sonido para sacar el agua que ha quedado dentro
Una vez que el exterior lleva ya un buen número de horas completamente seco, el siguiente problema son esas gotas diminutas que se quedan atrapadas en la malla del altavoz, en el micrófono o en los puertos, y que a veces ni se ven a simple vista.
Ahí es donde una app como Eject Pro resulta útil: es gratuita, no tiene anuncios y reproduce frecuencias de sonido calculadas para hacer vibrar esas gotas hasta que salgan. Coloca el móvil boca abajo, ajusta el volumen a un nivel moderado y deja que el ciclo haga su trabajo; si usas auriculares o AirPods que también se hayan mojado, aplícales el mismo tipo de ciclo, siempre a volumen moderado por respeto a tus oídos.
Lo que nunca debes hacer
Hay varios remedios populares que en realidad pueden empeorar las cosas, así que conviene descartarlos desde el principio.
- Meterlo en arroz: apenas absorbe humedad y puede colar granos por las rejillas
- Usar secador de pelo, horno o dejarlo junto a un radiador: el calor empuja el agua hacia dentro y puede dañar la batería
- Ponerlo a cargar mientras todavía puede haber humedad interna: es el momento de mayor riesgo eléctrico
- Encenderlo antes de tiempo solo para comprobar si funciona: espera a que el secado esté realmente completo
Qué esperar después: sé realista pero no pesimista
Un ciclo completo de lavadora, con su calor, su detergente y su centrifugado, es una prueba dura para cualquier teléfono, así que aunque logres encenderlo sin problemas aparentes, merece la pena estar atento los días siguientes.
Vigila si la batería se agota más rápido de lo normal, si el sonido sale raro, si la pantalla parpadea o si aparece humedad bajo el cristal de la cámara. Si notas cualquiera de estas señales, lleva el móvil a un servicio técnico para que revisen especialmente la batería, que es de los componentes más sensibles al agua.
Dicho esto, muchos teléfonos superan un susto así sin secuelas cuando se han secado bien y no se han encendido en mojado, así que hay motivos reales para la esperanza.
Descarga Eject Pro gratis y sin anuncios en la App Store y, en cuanto el móvil esté seco por fuera, hazle un ciclo de expulsión con el altavoz mirando hacia abajo.
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¿Puedo encenderlo para comprobar si funciona?
Todavía no. Si sigue apagado, déjalo así; si estaba encendido cuando lo sacaste, apágalo y no vuelvas a tocar el botón hasta que haya pasado el tiempo de secado completo. Encenderlo demasiado pronto es lo que más daño provoca, porque el agua que queda dentro puede hacer contacto con la corriente.
¿De verdad no sirve meterlo en arroz?
No. El arroz absorbe muy poca humedad, puede meter polvo y granitos por las rejillas y te da una falsa sensación de que ya está seco cuando no lo está. Mejor un sitio ventilado y, si tienes, unas bolsitas de gel de sílice al lado.
¿Cuánto tiempo tengo que dejarlo secando?
Después de un lavado completo, cuanto más, mejor: como mínimo una noche entera, y si puedes esperar 24 o 48 horas con el móvil apagado en un lugar seco y aireado, las probabilidades de que sobreviva suben bastante.
¿Puedo usar un secador de pelo para acelerar el secado?
No, ni el secador ni dejarlo cerca de un radiador o el horno. El calor empuja el agua hacia el interior en vez de sacarla, y puede dañar la batería o deformar piezas internas. El secado tiene que ser a temperatura ambiente.
¿Cómo saco el agua que queda en el altavoz o el micrófono?
Una vez que el exterior lleva ya bastantes horas seco, apps como Eject Pro reproducen frecuencias de sonido calculadas para hacer vibrar el agua y expulsarla de altavoces, micrófono y rejillas; se hace con el móvil boca abajo y a volumen moderado.